Qué corto fue el dia, y la noche?...
qué decir de ella ayer!...
Conjugando mentes, escuchando sentimientos, nos
tendimos tu y yo un poco lejos en la intimidad de
la noche...
Y el secreto unió nuestras voces al oído cautivados,
a las cinco horas en que solías ser tú...
Qué peligroso es todo esto que nos llama... qué romántico,
tierno triste y ansiado a la vez...
a medio vivir es esto...
oh no!, por qué???...
España, los celos, tus ansias... y tú?... y tú eres
TODO simplemente...
mas no eres de la realidad mía...
mas tan lejano estás...
Es tímida mi noche al pies de las siete, prolongo
el estudio y me embelezo con lo que es tibio...
muy tibio aún a mi andante imaginación...
A unos pasos del dolor, con la peor decisión
a mi costado, me inquietó una cabina... qué oportuna
fue a mi semblante. Era la calle del peligro...
encadeno mis recuerdos y lo acepto... ¡LO ES!...
mas fue querida, esperada y placetera...
me gusta y a la vez no...
me ata y a la vez no...
me hizo olvidar todo y a la vez no...
me hizo amar y a la vez no...
y hoy quiere enseñarme a olvidar
mas yo respondo muy despacio...
... sólo en tu silencio...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
"qué oportuna
fue a mi semblante. Era la calle del peligro..."
Tú poesía está en una eterna evolución, eso es excelente.
Publicar un comentario