Ilusión de todas las noches pintas en mis curvas húmedas y enmudecidas, en mis oídos y en el café de mis pupilas que tan solo arden al sentir la hoguera que has encendido en mi...
Vienes... como un velero silencioso ante el momento más cálido de su rutina...
cuando el sol refleja en sus aguas eso que llamo: Tú: FUEGO Y CENIZAS.
Amigo, hoy siento que ya no es tu nombre el que me invita a mirarte
como en aquellos días. Aquí el tallo que sembraste ha cobrado fuerza... sus raíces, cada día más enredadas en mis anhelos están... Por eso,
No pretendas irte algún día, dejando esta rosa encendida y perdida en busca de ese dulce mar de fuego y cenizas...
del que no sabes me alimento...
por el que no sabes vivo en silencio...
sin el que... no sé del destino de mis días...
...y pensativo preguntas a la rosa: ¿ Acaso puede vivir una rosa de n mar de fuego y cenizas?
... aquí está la respuesta, la estás hallando en medio de esta osadía...
Para ti, hombre sereno, que añoras con tú ausencia
y calmas con tú amor.
domingo, 30 de septiembre de 2007
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1 comentario:
"No pretendas irte algún día, dejando esta rosa encendida y perdida en busca de ese dulce mar de fuego y cenizas..."
Carajo, sin huevadas, tu poesía siempre me llama.
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